La vida es una vívela con pausas, un día a la vez

En esos días de ajetreos y mandados he sentido que surgen muchas circunstancias donde optamos por continuar y, simplemente seguir con nuestra vida cotidiana aunque hayan existido momentos que ameritaba tomar pausa.

Soy de las personas que vive en un constante movimiento. Soy madre de niñas, pueden tener una idea de lo que hablo. Mi rutina diaria comienza muy temprano en la madrugada para lactar a mi chiquilla. Próximo le sigue preparar el café que tanto ánimos y buenas energías me brinda en la mañana. Para de ese modo proseguir a la preparación del desayuno de mis hijas y el mío.

Es un corre y corre constante, hay días —la mayoría de ellos— donde estoy cocinando dos menús distintos porque mamá no come lo que las niñas suelen desayunar. Así que, si logras hacer una imagen en tu cabeza, súmale a mi niña menor en brazos cuando esta con morra (recién despierta) no hay quien la ponga en el suelo hasta que se le pase.

Actualmente, tengo tres trabajos, dos de ventas en línea, uno en un restaurante, plus el trabajo de la casa y la familia que siempre se cuenta. Hay ocasiones donde sobrevivo con un café en mi estómago. Como esta semana, llego mi esposo en su hora de almuerzo para pasarla con nosotras como de costumbre, y yo en esos momentos me percaté que nunca hice una pausa. No, nunca. Había corrido tantas bases a la vez, que a la 1:00 PM yo aún no tomaba un sorbo de café que preparé, ¿Ya se imaginan no? ¡Estaba helado! 😥

Les cuento, pase una semana fatal, entre el afán de sacar las ventas, crear promociones, postear cuatro veces al día —en ambos negocios— ir al trabajo, ser eficiente en mis labores, y todo el trabajo que como madre me corresponde realizar estaba drenada, era tanto el apuro del cumplir con todas las expectativas personales, que olvidé descansar. Mis pies no soportaban estar sobre ellos, ya simplemente no era posible continuar.

En este momento percibí y analice mis días anteriores, y me dije: —Keishla tienes que empezar a tomar pausas—. Como parte del amor propio que me tengo debo por obligación cuidar de mi cuerpo y alimentación, esto significa que aunque mis obligaciones tengan un peso, ese peso no puede exigirme más del valor que yo como persona siento por mi misma. En este momento pensé y llego a mi cabeza un verso bíblico muy conocido, que a muchos nos sirve de impulso para tomar esas pausas que merecemos como seres humanos para llegar a ser pro-activos sin afectarnos para el día de mañana.

“Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren los pájaros. No plantan ni cosechan ni guardan comida en graneros, porque el Padre celestial los alimenta. ¿Y no son ustedes para él mucho más valiosos que ellos? ¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su vida?

¿Y por qué preocuparse por la ropa? Miren cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni cosen su ropa; sin embargo, ni Salomón con toda su gloria se vistió tan hermoso como ellos. Si Dios cuida de manera tan maravillosa a las flores silvestres que hoy están y mañana se echan al fuego, tengan por seguro que cuidará de ustedes. ¿Por qué tienen tan poca fe?

Mateo 6:25-30

He visto muchos estudiantes en mis redes sociales que hoy día bajo las circunstancias que el Covid-19 nos ha impuesto para vivir no tienen muchos de los recursos que antes tenían para cumplir con obligaciones básicas de la vida. Muchas madres desesperadas por cumplir con la educación de sus hijos(as) y las obligaciones laborales que tienen para sobrevivir. Como mi caso esta el trabajo, la casa, la educación de las niñas, lo que ha tenido un cambio significativo. Hoy, me propongo una tarea personal, de no desesperarme, de tomar pausas, de aprender a continuar cuando amerita, para cuidar de mi salud espiritual como corporal.

Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy.

-Mateo 6:34