La importancia del voto juvenil en Puerto Rico 2020

Las elecciones del 2020 están a la vuelta de la esquina y en Puerto Rico, el último día para adquirir tu tarjeta electoral era hoy, 14 de septiembre. Esta tarjeta nos da mucho poder como pueblo, así que es muy importante adquirirla. Con todas las situaciones que ocurrieron durante este cuatrienio, no podemos perder la oportunidad de ejercer el derecho al voto, aunque haya rumores de que ocurra algo parecido a las primarias.

Les cuento, yo era una de esas personas que pensaba que votar no tenía importancia, ya que, para los efectos, el gobierno nunca me ha dado nada. Ahora que tengo un poco más de capacidad y me intereso por lo que ocurre a mi alrededor, me di cuenta de que votar es algo fundamental para el bienestar del país y del pueblo.

Cuando fui a sacar mi tarjeta electoral, me dio mucho orgullo ver que la mayoría de los que estábamos en la fila éramos jóvenes. Aunque pasamos dos horas esperando bajo el sol, compartimos nuestras opiniones y me alegra saber que, por fin, el país cuenta con una generación atenta y que estamos más despiertos que nunca. Muchos expresaron su inquietud por lo que está ocurriendo en el país y por lo que ya ha pasado. Fueron tantas las nuevas inscripciones, que se acabaron los materiales para hacer las tarjetas electorales. Jamás se esperaron la energía de la juventud para las elecciones, no estaban listos para recibir tantas nuevas inscripciones y, como decimos en Puerto Rico, los cogimos con los calzones abajo.

Como jóvenes responsables, debemos tomar el futuro de nuestro país con mucha seriedad, ya que depende de nosotros la calidad de vida de las futuras generaciones. Una vez, mientras tomaba una de mis clases en la universidad, mi profesor comentó algo que nunca olvidé, “Ustedes nunca han vivido en comodidad. Les ha tocado vivir en el momento más difícil de la historia de Puerto Rico”. Reflexioné esas palabras y es cierto; nos ha tocado vivir en una era de inestabilidad. Nunca nos dan la oportunidad de demostrar nuestras capacidades por el temor a la inexperiencia o quizás al cambio. Por esto debemos estudiar bien nuestras opciones al momento de votar. Solo nosotros viviremos los efectos de nuestra elección. Los jóvenes son la clase trabajadora de ahora, prácticamente. Estudiamos para trabajar, trabajamos para estudiar, muchos estamos llenos de deudas porque queremos ser profesionales, pero lamentablemente, la educación no es accesible para todos aquí. Lo único que se nos ofrece son Part-Times a $7.25 la hora con mucha suerte, o si no, algunos viven de las propinas, en resumen, tenemos que hacer, de tripas, corazones, para poder sobrevivir. Al votar, tenemos la oportunidad de luchar para cambiar esto.

Puede que piensen que un voto menos o un voto más no hace la diferencia, pero la realidad es que sí. Pondré de ejemplo una situación que no tiene nada que ver con la política:

Recientemente, uno de mis grupos musicales favoritos lanzó una canción nueva, la cual están transmitiendo en la radio. Una de las emisoras lleva a cabo un programa en donde, por medio de votos, eligen las mejores nueve canciones del día. Antes, las votaciones se hacían por medio de una encuesta en Twitter, pero ahora las cambiaron por medio de llamadas telefónicas. Mi ansiedad social no me permite hacer llamadas, a menos que conozca a la persona. No sé de dónde saqué la valentía, pero de la nada marqué el número y llamé. Resulta que la canción ganó por tan solo 2 votos de diferencia y eso me hizo pensar que mi voto sí hizo la diferencia.

Tampoco podemos lanzar nuestro futuro a quienes votan por los mismos una y otra vez, porque al final, quienes vamos a vivir con esto seremos los jóvenes y las siguientes generaciones. Pensemos en que en muchas partes del mundo no tienen la oportunidad de elegir quién los gobierna, nosotros sí y podemos lograr grandes cambios usando este derecho a nuestro favor. Las generaciones pasadas no votan pensando en la generación de ahora, ni tampoco piensan en las generaciones futuras porque quizás no ven la necesidad. Obviamente, ellos no vivieron lo que nos ha tocado vivir ahora y muchos no comparten nuestros ideales. La mayoría piensa que la juventud está perdida y que no tenemos remedio, pero es hora de cambiar esto.

Con nuestro voto consciente podemos demostrar que realmente queremos un cambio y que aún estamos tan unidos como el verano del 2019. Eso es algo que no debemos olvida al tomar nuestra decisión; todo lo que tuvimos que pasar para deshacernos del mal común que nos gobernaba. Con nuestros ideales diferentes podemos tener innovaciones que sean más abiertas a la diversidad y a la libertad.

Tal vez sea difícil arreglar el desastre que hay en Puerto Rico en este momento, pero podemos comenzar con la decisión correcta (que es una muy personal). Ante la situación del COVID—19, hemos visto cuan bien opera el gobierno (sarcasmo total). Pienso que por esto los jóvenes han decidido salir a ser escuchados. El pueblo está cansado del abuso y hemos llegado a la conclusión de que, si no hacemos algo, nadie más lo va a hacer. No podemos perder las esperanzas y quedarnos de brazos cruzados. Pensemos en esto: somos la mayoría y si nos lo proponemos, podemos lograr cualquier cosa.

Estoy segura de que en estas elecciones habrá muchas sorpresas porque soy parte de esa mayoría que ya está cansada de lo mismo. Los invito a asesorarse bien y a tener en mente por todo lo que hemos pasado antes de tomar su decisión. No se dejen influenciar por nadie porque solo ustedes conocen las necesidades que tienen y lo que les conviene.

Votar es tu grito. Aún hay mucho trabajo por hacer, así que el momento de plantear tu opinión es ahora, en las elecciones 2020.