Cuando mi cuerpo dice “NO”.

almost everything will work again if you unplug it for a few minutes…including you.

-Anne Lamott

                A veces el cuerpo no entiende que hay cosas que hacer. No entiende que para el mundo un “no tenía ganas o fuerzas”, es una simple excusa. No entiende que la vida continúa aunque esté en mi apartamento 24/7. La cuarentena ha tenido un efecto en nosotros más grande de lo que podríamos admitir o quizás procesar. La realidad es que cuando vives en tu cabeza, los días se mezclan, la mente se agota y el cuerpo no responde. Estás en automático.

                He logrado controlar un poco mi reacción hacia los pensamientos hace un par de meses y suprimir mi odio diario al sistema que rige nuestro mundo. Sin embargo, siguen ahí. La realidad es que, este mundo y este sistema es completamente absurdo. Un mundo que nunca cesa, un mundo que no procesa, un mundo que no entiende que lo que tengo es pereza. Cansa, de verdad, cansa continuar el “grindeo” o continuar “hustling” porque el mundo se rehúsa a entender que en ocasiones, uno solo necesita descansar.

                            Don’t get me wrong, yo siempre he sido una “go getter” y nunca pararé de luchar, así sea nadando contra la corriente. Pero hay algo que debemos saber y es que, descansar es igual de productivo que trabajar. Tomarte un tiempo para escuchar tu canción favorita, para bailar o ver tu programa preferido, es igual de productivo. Si todo lo que hacemos es trabajar, limpiar y pagar las cuentas, claro que nuestro cerebro se va a cansar. Tu cerebro también se agota y por consiguiente, tu cuerpo. No quiero irme muy académica y aburrida explicando que es el burnout y el estrés en términos del impacto que tiene en nuestro cuerpo, por lo que compartiré un video de YouTube que lo explique por mi al final.

            Solo quiero compartir que si tú también te has sentido así y no entiendes porque, veas que es normal. Es normal porque es parte de los resultados de un mundo que no sabe cuándo detenerse. La buena noticia es que, tu sí. Tú conoces tus límites, tú sabes hasta dónde puedes llegar y cuanto puedes dar. Es por eso que les invito a que la próxima vez que se sientan cansadxs y que no pueden más, a que se detengan. Escucha a tu cuerpo y trátalo con bondad. Está bien si tenías que terminar 3 trabajos y 5 exámenes para mañana pero lo que quieres hacer es dormir. Al menos eso me digo a mí misma, que está bien. Bueno, quizás no hay que llegar a estos extremos pero me refiero a que, no tienes que estar los siete días de la semana trabajando para tu futuro. No se va a ir a ningún lado.

      Hay algo que me gusta creer y es que lo que está pa’ uno, lo estará hasta que llegue el momento adecuado. Las cosas forzadas son bien inusuales que salgan realmente bien. Así que, nuevamente mi invitación es a que la próxima vez que sean las 3:00am y estés con un café durmiéndote encima de tu laptop con 40 papeles alrededor. En lugar de forzarte a continuar y agotar tu mente y cuerpo, mejor, cierra la computadora y descansa. Tenemos que cuidar de nosotros mismos y tomarnos un respiro de vez en cuando. El año ha sido muy duro con nosotros. Te lo mereces. Mira donde has llegado.