El reto más grande para mi familia y matrimonio. Romper para luego sanar y restaurar.

“Quien se casa también se casa con la familia…”

Lo que antes me pareció muy absurdo hoy día he tenido que admitirlo para transformar esas diferencias en beneficios para mi y mi familia. Desde que tome la decisión de casarme y traer mis dos niñas al mundo he tenido un sinnúmero de decisiones que han precedido. Como madre he optado —casi a la fuerza— aprender a reducarme en asuntos que ya entendía que eran norma en la crianza de mis hijas así como en mi matrimonio.

Cuando la convivencia comienza en una relación matrimonial surgen muchos retos que pueden parecer superficiales pero todo será del modo en el que estemos preparados para trabajarlo. Por ejemplo: Yo provengo de una familia de padres con un matrimonio de 26 años, donde he aprendido a enfrentar toda crisis existencial agarrados de la mano hasta el final. Vengo de un ejemplo matrimonial donde los problemas de nuestros padres eran asuntos que se tocaban en su habitación, lo que aparentó que todo siempre estuvo bien. Mi padre; el sol de mi vida. Ha sido el mejor ejemplo que hemos podido tener como hijas. Nosotras —mis hermanas y yo— como casi todas las mujeres con padres como el mío solemos esperar que nuestros esposos sean personas con comportamientos similares al de ellos.

Considera la historia de tu pareja, no solo la tuya.

Esto tomó un rol muy importante en mi relación, yo esperaba que mi esposo fuera el hombre que mi padre siempre ha sido y que mi relación aparentara ser tan perfecta como la de mis padres, por esta razón admito que le hice mucho daño a mi esposo como a mis hijas y mi relación. Por años estuve exigiendo a mi esposo ser quien no era, por años olvide que su vida fue distinta a la mía, y lo que le hizo falta para llegarle a los talones a mi padre para mi era simplemente su problema resolverlo. No podemos olvidar que ellos provienen de un ambiente distinto el que hay que considerar, para sobre todas las cosas comprender que si nuestro esposo no es como nuestro padre en actitudes o comportamientos esto no lo convierte en una persona mala para nosotras —solo aplica a casos específicos como el mío— todo lo contrario, que sea diferente es una virtud que tenemos que apreciar para así convertir lo que nos queda en fortalezas para la relación y la familia que se ha construido.

¡Juega al equipo!

Puede parecer sencillo, —y hasta para muchos serlo— pero jugar al equipo es la clave. Usemos el background para comprender mayormente cuales son nuestras necesidades como familia. En las fuerzas armadas se tiende a utilizar un término llamado tácticas, lo que es conocido como un modo para emplear acción estratégicamente ante una situación. Esto es lo mismo que hacemos con las diferencias que se avecinan al momento de casarse y/o tener hijos(as). Todos nuestros familiares y allegados tienen un modo de criar, por lo mismo uno debe utilizar lo bueno de cada lado de la familia y filtrarlo de acuerdo a la familia que nosotros mismos estamos creando. Es de suma importancia comprender que no necesariamente nuestra pareja desea ser un copy cat de lo que el o ella vivió en su niñez.

Familia Carmona Padilla

Comuníquense, lleguen acuerdos, creen estrategias.

Por lo mismo lo más considerable es entablar una conversación antes de la llegada del bebé para tocar solo los detalles importantes que ambos como padres tomarán al momento que nazca tales como: alimentación, vacunación, medicación y hasta nombres a considerar. Al igual al momento de tocar asuntos como pareja, recuerda que ambos son dos seres distintos, con vidas que fueron distintas, con carácter forjados en diferentes modos y ambientes. Se empatico ante la vida que tu pareja pudo tener para comprender que pasos positivos dar al momento de tener que enfrentar situaciones comprometedoras. Conoce a tu pareja en su diario vivir, observa a su familia y sus dinámicas para que puedas comprender mejor que es esto o aquello que se puede trabajar, también lo que puede parecer norma para ellos para ti no, por eso comunicarse llevará a una solución inmediata a las pequeñeces que la vida les traerá.

Rompe viejas costumbres, y vuelve a construir.

Primer año de casados. (2015)

Hace unos meses atrás mi familia atravesó un momento muy doloroso. Donde por razones como las que he mencionado nos vimos perdidos en el camino. Vimos el borde del precipicio y antes de saltar al vacío de una ruptura permanente optamos por romper para restaurar. Ante tantas situaciones llegamos a la conclusión de que el amor entre nosotros nunca dejó de existir, y ese amor tuvo que enfrentar uno de sus mayores retos, tuvimos que separarnos. Nuestras costumbres estaban llenas de malos hábitos tanto para mi esposo como para mí. Por esta razón y con Dios de por medio se tomó una decisión dura. Les debo admitir que nunca pensé que era buena hasta que vi los resultados, y todas las fallas que cometí como esposa para poder modificarlas. El secreto estaba en admitir y reconocer que ya habíamos llegado al límite, y que era de suma importancia decidir en aquel entonces lo que hoy día sería nuestra vida. Rompimos y saben que, restauramos. Las bases de una relación dañada y herida desaparecieron y esta misma pareja abandonó sus viejas costumbres para ser hoy dos personas aptas y completas por si mismos y no en dependencia el uno del otro. Acepta ayuda de profesionales que están adiestrados a guiarles a la restauración que desean, es posible realizarlo, y sino tienes las herramientas a la mano no dudes en buscar solución, pero NUNCA TE DES POR VENIDO(A).

No tengas miedo a perder. Este tipo de decisiones suelen llevarnos a concluir mal lo que nos viene adelante, si el amor existe créanme se resistirá hasta lo imposible. Construyan nuevas bases llenas de fe, respeto, amor propio, independencia, verdad, consideración e intimidad y podrán vivir ese amor perfectamente imperfecto unidos como matrimonio y familia hasta ser modelos saludables para los que nos están observando como espectadores; nuestros pequeños.

Agradecemos a los que creyeron en el potencial y fueron pacientes con nosotros hasta guiarnos a lo que hoy somos. 💕