¡COMIENZA A VIVIR! Esta Reflexión Es Para Ti…

La vida es de tantos colores diferentes, tantos matices, variedad infinita de multiples tonos, muchos de ellos imperceptibles antes nuestros ojos. Se basa en todo y en nada, en lo que decidimos hacer y en lo que no hacemos. Desde el momento en el que decidimos aventurar nuestra alma en este viaje, desde que decidimos borrarlo todo por un momento y empezar de nuevo. Ahí comenzamos a vivir. Pero que pena que se pierda esa emoción con el tiempo, que pena que no podamos verlo todo como está hecho y que tengamos que aprender, desaprender o hasta vivir en la ignorancia donde la tristeza es la opción más fácil porque no hay que luchar, solo dejar de resistirse. Y es que sin saberlo, estamos dónde queremos, vemos lo que queremos y somos lo que somos porque así lo decidimos. Somos luz y eso nunca ha de cambiar, solo pierde intensidad con cada golpe, pero sigue siendo la misma luz. ¡Ahí está! En tí aún se encuentra esa emoción al llegar a casa luego de la escuela, en tí habita aún el deseo de salir a jugar, en tí duerme la alegria del viento al rozar tus mejillas, la emoción de una sorpresa, esa felicidad indescriptible que provoca una cuenta regresiva de los días próximos a tu siguiente cumpleaños. Tu alma alberga cada emoción, cada lágrima, todas y cada una de tus carcajadas que tan feliz hacían a quién tuviese la dicha de escuchar esa risa desafinada. La escencia pura, el amor por todo lo que te rodea y esa mágica inocencia, siguen allí. Ese pensamiento constante de pequeño que te hacía resolver un problema en segundos porque nada era imposible en aquel entonces. ¡Nada era imposible! Hasta que alguien te enseño que era mentira lo que gritaba con ansias tu interior. Por eso mismo es que se te nubla la vista al caminar, por eso tus pasos parecen no dirgirse hacia ningún lugar, porque buscas a alguien en el camino, piensas en quien se ha quedado atrás e imaginas una y otra vez a quien anhelas encontrarte, sin esperanzas de hacerlo y sin valorar tu propia presencia, no estás solo. Así pasan los días, asi vamos por la vida, escuchando a todos, esperando del cielo una respuesta, queriendo ser alguien más, deseando escuchar algo que nos haga feliz, de alguien más. Menospreciándonos a nosotros mismos, ¡ignorandonos! Ah, pero cuando tu consciente te dice que todo está mal le crees, ¿verdad? Y a ese fuego, a esa luz que arropa la oscuridad en lo más profundo de tu ser, a ella no la escuchas porque todo lo que dice parece ser imposible y demasiado bueno como para creerlo. Parece ser agotador eso de andar siempre positivos, es abrumador y luchar cansa, cansa porque no confiamos en nosotros mismos y en la fuerza de nuestro espíritu, cansa porque nadie nos ha mostrado todo aquello de lo que somos capaces y no sabemos escucharnos a nosotros mismos en medio de tantos alborotos y distracciones, silenciamos nuestra alma y somos poco más que un cuerpo común, que una persona común. Porque el mundo nos ha dado mil y un motivos para no confiar y aún así caemos muertos, cegados ante el orgullo, el ego, la lujuria y esa vida perfecta que promete hacernos felices. Sin dar paso a la verdadera vida, esa que comienza con una decisión. Solo necesitamos confiar en nosotros mismos, todo es perfecto y todo está bien. Absolutamente todo ocurre por algún motivo, de nosotros depende aprovecharlo y sacar lo mejor de cada situación. Si vamos a pasarla mal en algún momento, que no sea en vano. No permitan que las situaciones externas se apoderen de su interior, siempre hay algo que aprender de cada situación. La pregunta es, ¿estás dispuesto a recibir la lección? Si la respuesta es sí, sólo falta una cosa, y es la decisión de comenzar a aceptar cada obstáculo que se nos presente y permitir que de ello nazca una nueva versión de nosotros, mucho más fuerte y sabia. Comencemos a aprender y ser felices… Aceptando cada lágrima y cada sonrisa, como lo que son: parte de la experiencia terrenal y un privilegio inigualable, como lo es sentir. Permítete crecer a cada paso. Porque es más simple de lo que parece cuando comenzamos a ¡vivir!

-🦋

Tagged with: